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Oración a San Expedito

San Expedito es conocido como el Patrono de las causas justas y urgentes, así como el abogado de las causas imposibles, al igual que San Judas Tadeo. Por tanto, es uno de los santos al que debemos recurrir en el caso que tengamos una petición de emergencia y que se nos sea imposible resolver por nuestros propios medios, es decir, en esos momentos en que sabemos que necesitamos un milagro divino.

Además de los títulos anteriores, a San Expedito se le atribuye la protección de los militares, de estudiantes, de todos los jóvenes y la de los viajeros. Muchas de las personas que deben salir de su país constantemente llevan consigo una imagen de San Expedito para que les cuide durante el camino.

Como todos los santos, a Expedito se le fue asignado un día de conmemoración para que todos sus fieles seguidores lo celebren, y es cada 19 de abril. En muchas ermitas e iglesias se lleva a cabo una novena que comienza los 10 de abril hasta culminar el día de San Expedito.

¿Quién fue San Expedito?

 

Su nacimiento data de finales del siglo III en Armenia, y fue un soldado romano que comandó una legión romana mientras el emperador Dioclesiano ejercía sus funciones.

Según la historia, Expedito fue tocado por la gracia de Dios y desde entonces decidió convertirse al cristianismo, sin embargo, el espíritu del mal, en forma de cuervo, lo tentó para que postergara su decisión, diciéndole que lo dejara para “mañana”; “cras”, “cras”, decía, pero Expedito le gritó diciendo que “Hoy” lo haría, que hoy se convertiría en cristiano. Es por eso que se le ha concedido el título de Patrono de las causas urgentes.

Una vez convertido, se dedicó a proteger a todos los mártires que fueron perseguidos y comidos por los leones en el circo, de allí que fuera encarcelado. Se dice que el 19 de abril del año 303 D.C fue decapitado, pero antes fue maltratado por ser un soldado romano.

¿Cómo empezó a ser venerado?

En 1781, unas mojas en París recibieron una caja con reliquias religiosas que tenía una palabra escrita en la parte superior: “Spedito” (rápido o coreo expreso). Las monjas pensaron que las reliquias pertenecían a un santo con ese nombre, más, lo certificaron de cierta manera al existir un santo en el Martirologio romano (que es una especie de catálogo que sirve de “directorio” de todos los santos que oficialmente pertenecen a la iglesia católica) de nombre Expeditus. Las hermanas oraron para que Expedito intercediera en una causa y al ser respondida con prontitud el caso fue propagado hasta que en todo el país comenzó a venerarse al santo.

Otro dato curioso acerca de este patrono y la iglesia católica es que desde hace más de 100 años no está incluido en el Martirologio romano. El papa san Pío X ordenó que fuera retirado en 1906.

No obstante, esto no fue suficiente para que las personas dejaran de rendir culto a San Expedito, nombre que por cierto significa “rápido”, de allí sus títulos oficiales que ya hemos mencionado y a los que además agregamos: patrono de las causas legales demasiado prolongadas.

La disposición de San Expedito para hacer favores no está basada en la necesidad de ser venerado, sino en motivar a sus creyentes a atender a Dios en acción de gracias y no postergar esa tarea.

La estatua de San Expedito, misma que fue creada durante la Edad Media, tiene varios símbolos importantes que hoy siguen acompañando al patrono: una palma, una cruz con la palabra “HODIE” (hoy) y bajo su pie derecho hay un cuervo expresando la palabra: “Cras” (“mañana”, en latín), tal y como relata la historia de con conversión al cristianismo.

Oración a San Expedito

 

San Expedito bendito protector nuestro:

guerrero y mártir que ahora gozas del Paraíso Eterno,

hoy me arrodillo ante ti para pedir tu asistencia,

te reclamo con urgencia y fervor

para que vengas en mi auxilio.

 

Las necesidades urgentes que hay en mi vida

no me permiten el descanso

vivo en estado de preocupación y de depresión continua.

 

Me siento solo y desesperado,

el abatimiento me acompaña,

el desconcierto me guía, y el sufrimiento se ha apoderado de mi.

 

Tú que eres el santo patrón de las causas justas y urgentes,

ayúdame, santo glorioso, a levantarme.

 

Te pido que acudas presto y derrames sobre mí

el valor, la energía, la esperanza,

que alivies mis penurias y miserias,

para que con tu mediación logre solucionar

las angustiosas necesidades,

los problemas económicos que me apremian

y la ruina de la que no sé cómo salir,

te pido que con tu caridad me concedas:

 

(Menciona ahora la petición o varias de ellas).

 

Ayúdame a utilizar mi coraje,

a desarrollar mi fuerza y potenciar mi voluntad,

para que la terrible situación por la que ahora estoy pasando,

se resuelva pronto y todo quede en un recuerdo,

que todo sea una experiencia que tuve que pasar

para aprender y mejorar,

y que solucionados los obstáculos

se abran mis puertas a un futuro de éxito y prosperidad.

 

Glorioso San Expedito, oye mi suplica,

te ruego atiendas mis ruegos con urgencia.

 

Gracias san Expedito, santo benevolente,

pues sé que estás aquí conmigo, escuchándome,

y que mi mejoría comenzará en este mismo momento,

yo te lo agradeceré el resto de mi vida

y llevare tu nombre al que lo precise.

 

Amén.

 

¿Cuándo hacer la oración de San Expedito?

 

No solo se puede venerar o hacer una petición a San Expedito en su día conmemorativo, se puede realizar en cualquier momento que necesitemos resolver un inconveniente con urgencia y que sobre pasa nuestras posibilidades. San Expedito intercede con rapidez y responde a nuestras peticiones superando nuestras expectativas.

Siempre debemos tomar en cuenta que el patrono de las causas justas y urgentes es poderoso en tanto se le solicite sea un intermediario entre Dios y nosotros, más no por sí solo. Así que debemos sentir mucha fe a que el creador y su hijo Jesucristo escucharán nuestras súplicas.