Saltar al contenido

Oración a Santa Marta


Santa Marta fue hermana de Lázaro y de María Magdalena, aunque no está confirmado que fuera Magdalena, pero Marta tuvo bastante cercanía con Jesús porque incluso le brindó hospedaje en su casa que quedaba en Betania, un poblado relativamente cerca de Jerusalén.

A Santa Marta se le conoce como jefa del hogar, justo por el servicio que ofreció a Jesús en tres ocasiones y probablemente a otros huéspedes. Ella se encargó de encender el fogón, preparar la comida, la mesa, la habitación y todo lo necesario para una estadía formidable.

También se le conoce como patrona de las empleadas domésticas, amas de casa, hoteleros, administradores de hospitales, cocineros, escultores, pintores, lavanderas, hermanas de la caridad y de los moribundos.

Santa Marta es también patrona de los casos imposibles, ya que tras sus súplicas a Jesús consiguió que Lázaro fuera resucitado por él. Al morir sus padres santa Marta hereda algunas propiedades, entre ellas un castillo en Betania, donde pasó días consagrándose a la cristiandad y haciendo votos de castidad. Ese lugar se convirtió en una especie de templo donde se rezaba todos los días y se recordaba a Jesús, quien amó profundamente a Marta y a sus hermanos.

Cuando Jesús asciende a los cielos, a santa Marta se embarca con sus hermanos en un barco sin vela, por lo que no se sabía a dónde iban a parar. Sin embargo, la embarcación llegó a Marsella, Francia, donde santa Marta hizo su vida. Allí se vinculó posteriormente a una leyenda de un monstruo que aterrorizaba a la población:

“Entre Aviñón y Arlés reinaba un dragón que mataba a todas las gentes que pasaban por allí, además de zambullirse en el río para hacer zozobrar los barcos y devorar a sus ocupantes. Su guarida se hallaba en una gruta inaccesible, debajo del castillo de Tarascón. Algunos dicen que tenía cabeza de león, crines de caballo, cuerpo de toro, cola de serpiente y seis patas armadas de garras de oso; con un caparazón de tortuga y una cresta de aristas cortantes. El Rey de Tarascón había atacado sin éxito a la Tarasca con todas sus filas y su arsenal, pero santa Marta encantó a la bestia en un bosque con sus plegarias y volvió a la ciudad con la bestia así domada. Los habitantes aterrorizados atacaron a la criatura al caer la noche, que murió allí mismo sin ofrecer resistencia”.

Marta comenzó a rezar todos los días en aquel bosque donde encontró al animal y desde entonces se le unieron varias mujeres, luego decidieron construir un templo en honor a la Virgen María, así como un convento donde todas vivían.

Se dice que un joven que no podía escuchar aquello que Marta predicaba porque se encontraba a la otra orilla del río decidió cruzarlo a pie, pero fue arrastrado por la corriente y murió. Las personas pudieron hallar su cuerpo dos días después y fue llevado ante Marta para pedirle que lo resucitara. Marta pidió a Jesús que, así como resucitó a Lázaro, lo hiciera también con el chico, para que así las personas creyeran en su poder. Al poco tiempo de terminar sus súplicas, el joven resucitó y luego fue bautizado.

La muerte de Marta fue natural. Estuvo enferma por unos cuantos días hasta que murió, sin embargo, ya ella sabría cuándo partiría, pues, Jesús se lo advirtió un año antes.

Además del día de la celebración por su vida y obra, cada 29 de julio, a Santa Marta se le reza los días martes, ya que se considera es el día más laborioso de la semana.

Oración a Santa Marta

Si tienes problemas para conseguir el amor y lo ves como algo casi imposible dada tus acciones ya desgastadas, entonces puedes ofrecer una oración a santa Marta para que te ayude a conseguirlo.

Oh, señora mía, Virgen Santísima, mi santa Marta,

ante ti me arrodillo para la clemencia de tu misericordia y protección.

Pido por tu resguardo, como prueba de mi cariño de mí hacia ti.

A tu nombre enciendo este cirio, para honrarle tributo a mi señora.

Sé siempre mi consuelo en los momentos de penurias,

de tal manera como tuviste la oportunidad dichosa de haber brindado resguardo

a nuestro Señor Jesús en tu humilde aposento.

Hoy, te suplico que seas la interceptora de mi vida y la interceptora de mi familia,

para que siempre tengamos presente a Dios en nuestros corazones,

y en todo momento encontremos solución a nuestras angustias,

que tanto nos acongojan en momentos melancólicos.

Te pido por favor, que tengas misericordia divina de mí, hacia los míos y hacia la encomienda que con mucha fe pienso pedirte, que tanto necesito solución a ella.

(Aquí pronuncias con voz fuerte y mucha devoción tu petición de amor difícil)

Santa Marta, te imploro que me auxilies, para que seas mi aliada y a tu lado logre triunfar

frente a todas las adversidades amorosas que a mi vida atraviesan sin compasión.

El nombre del Señor todopoderoso.

Amén y amén.

Oración para que Santa Marta te ayude a conseguir un amor

Oh santísima virgen marta, por esta ofrenda que te hare, por este caramanchel que consumirás, por esta vela que te encenderé, por el algodón en el que fueron ungidos los santos oleos de nuestro padre celestial, te pido que me ayudes con la labor de poder remediar todas mis necesidades, me ayudes a solucionar mis miserias y que me ayudes a ponerle fin a todas mis dificultades.

Santa marta, para que no existe ningún imposible, porque eres una mujer poderosa y fuerte te pido que por favor me concedas (haz la petición amorosa) debido a eso no puedo vivir en tranquilidad.

Te lo suplico, ante ti me inclino pidiendo clamor para esta ayuda. Te pido que atiendas mi suplica y que oigas mi devoción.

Amén.

Siempre y cuando quieras tener un amor de eso que duran “para siempre”, hacer peticiones a santa Marta pueden ser escuchadas rápidamente. Lo mejor será usar una imagen de la santa y realizar también la novena.