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Oración para el mal de ojo

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El mal de ojo es una de esas cosas que pertenecen al imaginario colectivo, pero que a la vez son tan verídicas que sorprenden al más escéptico. Según las creencias populares de cada región se le da una definición en particular. No se trata de una enfermedad científicamente validada, pero causa los efectos de una, como si la víctima padeciera de varias afecciones a la vez y ninguna en particular.

Se trata de vibraciones que atacan al espíritu y que tiene repercusiones en nuestro cuerpo físico, es por eso que los doctores no han podido encontrar alguna causa científica para poder luego recetar alguna medicina efectiva.

¿Qué causa el mal de ojo?

Muchos piensan que se trata de una afección causada por la envidia que una persona puede sentir hacia alguien más. Otros lo atribuyen a la negatividad con la que alguien admira a un niño o adulto, causándole tal malestar.

Así como nuestra mirada puede trasmitir ternura o admiración, también puede enviar malas energías que otra persona puede percibir inconscientemente. Como si se tratara de una esponja otras personas absorben las malas vibras y se transforman en mal de ojo. Lo mismo ocurre si por alguna razón sentimos envidia por alguien.

En algunas ocasiones las personas no son conscientes de estar trasmitiendo tales efectos, sin embargo, esto no exime a los demás de contraer mal de ojo. Muchos son reiterativos “lanzando” mal de ojo, y al enterarse, se abstienen de hacer comentarios a niños sin antes encomendarlos a Dios.

Frases como: ¡Qué lindo niño! Son algunas de las que, acompañadas de una mala mirada, pueden ser el ‘anzuelo’ perfecto para producir un mal de ojo.

Lo cierto es que, sobre todo a los más pequeños, es un mal que puede llegar a incomodarlos al punto de no permitirles dormir ni en las noches ni en el día, además, puede variar en los síntomas según la intensidad y los días transcurridos.

Síntomas del mal de ojo

Además de insomnio, el mal de ojo puede generar los siguientes síntomas:

  • Falta de apetito
  • Desgana y desmotivación
  • Mal humor
  • Fiebre y dolores de cabeza leves
  • Falta de energía
  • Falta de concentración
  • Depresión leve

Como verás, son síntomas que pueden confundirse con alguna otra cosa, pero el mal de ojo se caracteriza por ser recurrente en los síntomas y hacer caso omiso a remedios, pastillas o cualquier solución común que usemos cuando sufrimos esas condiciones por refriados o estrés. El mal de ojo requiere de fuerzas espirituales para poder curarse.

¿Quién puede curar el mal de ojo?

Tiene los síntomas de una enfermedad o condición psicológica, pero, como hemos dicho antes, un mal de ojo no lo puede curar un doctor por métodos científicos o recetando fármacos. Aunque sea visto como superstición, el mal de ojo es aceptado en la iglesia católica como algo que realmente ocurre. Es por ello que incluso algunos religiosos se encargan de curar a los niños con oraciones y otros tipos de rituales.

No obstante, cualquier persona puede curar a alguien que tenga mal de ojo a través de rezos. No se trata de magia blanca o algo parecido, es la invocación de la Santísima Trinidad y/o otros santos para que ayuden a la persona afectada a superar tal trance.

A continuación, verás tres oraciones que puedes usar si algún familiar está experimentando el mal de ojo.

Oración 1

¡San Pantaleón de mi alma!

Cura a este fiel devoto en el Señor

Y haz que se aleje de mi ser aquello

Que me ha dirigido el enemigo.

 

Te pido que permitas que mis fuerzas, mis energías,

Mi felicidad y toda mi salud se vea recuperada

A través de tu intercepción y la del todopoderoso.

 

¡Oh san Judas!

Ante ti también yo pido en esta plegaria

Y, con un profundo respeto a tus acciones

En vida, te pido que me protejas del mal de ojo

Que me irradia el enemigo para que pueda

Yo transitar por la voluntad sagrada.

 

Amén.

Oración 2

¡Oh san Francisco de Asís!

Curador, protector y caritativo guardián

De los animales.

Fiel devoto a la voluntad de Dios;

Este día yo te magnifico y te pido

Que medies a mi favor para que mi amada mascota

Puedas vadear el actual estado causado solo

Por aquella persona que busca jactarse del mal;

Te pido que le devuelvas la felicidad a su conducta

Y lo levantes de su apatía pues temo

Por su actual estado de salud.

 

Amén.

Oración 3

En el santo nombre de Dios padre;

En el santo nombre de los caídos y de

Los protectores celestiales que moran en el cielo

Resguardando la voluntad de los fieles devotos.

 

¡Oh padre mío!

Hoy clamo ante tu nombre para que ayudes a este pequeño

Que en estas horas se ve invadido por la envidia

De aquel que solo quiere el mal para el prójimo.

 

Tú santísima y misericordiosa voluntad lo puedes todo, Señor,

Y sé qué harás que su salud recobre ese estado de ánimo,

Felicidad y gloria de antaño.

Ayúdalo, dios todopoderoso, pues tú

Eres el único que puede.

 

Amén.

 

¿Cómo decir las oraciones para el mal de ojo?

Antes de decir alguna de estas oraciones o las tres, debes buscar una vela blanca y encenderla, aunque esto puede ser opcional. El afectado debe estar presente para recibir la bendición de Dios y, si es adulto, tener fe de que será curado con esas palabras.

En algunos países se usan ramas de alguna planta para pasar por el cuerpo del afectado mientras dicen las oraciones. Esto ayuda a que el mal sea de cierta manera absorbido por las hojas. Cuando las oraciones comiencen a surtir efecto pronto verás que la planta comienza a marchitarse.

Este ritual debe repetirse las veces que sean necesarias, porque en ocasiones no basta con un día de rezos para quitar el mal de ojo. También dependerá de la fe que tenga quien se encargue de rezar.

Si quieres hacer aún más fuerte y efectivo el ritual, puedes rociar agua bendita a la persona afectada o realizar algun hechizo